Nos entusiasma comenzar este Año Nuevo con oportunidades para orar juntos, unirnos en familia y tener conversaciones significativas. Estas conversaciones a menudo nos llevan a nuevas experiencias al conectar nuestras visiones y alinearlas con la voz del Espíritu Santo.
Un tema recurrente en nuestras conversaciones ha sido nuestros sentidos físicos —como la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto— y cómo los utilizamos para percibir cosas como la luz, el color, la forma, el sonido y la presión. Además de estos, también poseemos sentidos espirituales que nos permiten discernir cualidades como la bondad, el mal, la belleza y la verdad, y recibir la comunicación divina.

Los sentidos espirituales son parte integral de nuestra conciencia, parte integral de la consciencia espiritual que Dios nos dio. Nos ayudan a reconocer el bien y el mal, y a discernir los asuntos del Espíritu.
A lo largo de las Escrituras, los profetas a menudo describían estas facultades como “ojos” y “oídos” espirituales, enfatizando su función en la percepción de las realidades divinas. A diferencia de nuestros sentidos físicos, estos sentidos internos operan en el reino invisible y ofrecen una profunda comprensión de la actividad de Dios.

El avance del reino de Dios y el cumplimiento de nuestro llamado divino dependen del cultivo de los sentidos espirituales: una conciencia interior que discierne lo que Dios dice y hace en nuestras vidas y reconoce adónde desea guiarnos. Estos sentidos nos permiten percibir sus propósitos con mayor claridad, alineando nuestro corazón y nuestras acciones con su voluntad mientras seguimos su guía.
Estos sentidos espirituales nos capacitan para discernir verdades más profundas, lo que las Escrituras llaman “comida sólida.” Al igual que los músculos, se fortalecen con la práctica y el uso constantes. Sin ellos, el crecimiento espiritual se ve frenado; con ellos, nos volvemos receptivos a la revelación divina, maduramos en nuestro caminar con Dios y somos más eficaces en la obra que Él nos ha llamado a realizar.
Durante este mes de oración, te invitamos a recorrer el libro de Nehemías, Explorando las lecciones de un hombre que llevó una profunda carga y respondió obedientemente a un llamado extraordinario que transformó la realidad de su pueblo. Al reflexionar sobre su historia, que aprendamos a orar con una perspectiva renovada, con nuestros sentidos espirituales despiertos y atentos a lo que Dios nos está preparando. 2026.
Each Thursday, starting from January 8th finishing on the 29th, we will publish reflections and prayer prompts. We invite you to join us as we connect, search, and explore prayer through our spiritual senses.





