
Audición Despierta — escuchar atentamente
La facultad espiritual de oír está profundamente ligada al discernimiento de las verdades de Dios. Escuchar a Dios espiritualmente significa extraer conclusiones espirituales precisas sobre Dios, sus enseñanzas y las circunstancias de la vida. El objetivo de la audición espiritual es una fe que salva, guiándonos hacia la santa obediencia y la dirección divina. Recibimos la palabra de Dios, la creemos y luego moldeamos nuestras vidas en torno a ella, respondiendo activamente a su voz..
Debemos ser vigilantes al escuchar, pues escuchar descuidadamente puede hacernos perder incluso el entendimiento que ya poseemos. La verdadera escucha espiritual requiere discernir correctamente, extrayendo conclusiones sólidas de la evidencia que Dios proporciona. Cuando se descuida este discernimiento, el corazón puede endurecerse gradualmente, una condición peligrosa que puede desviar a las personas, ya sea por aceptar mitos, distorsionar la verdad o acallar por completo la voz de Dios.
Sin embargo, escuchar genuinamente produce una fe piadosa. Esta fe abre el camino a la salvación, obra milagros y otorga acceso al poder transformador de Dios. Cuando escuchamos a Dios con fe y obediencia, nuestra vida espiritual se fortalece y se vuelve resiliente, firmemente arraigada en la roca, capaz de resistir la oposición, la incertidumbre y el cambio.

Indicaciones para la oración
- Dedica un tiempo hoy a recordar lo que has escuchado del Señor sobre países, pueblos, proyectos y sueños. Escríbelo y ora al respecto.
- Recuerda lo que has oído de Dios y lo que ya se ha cumplido. Dale gracias por su fidelidad a sus promesas.
- Elige un pasaje bíblico que te resuene en el corazón, reforzando lo que ya has escuchado del Señor. Si hay una canción que menciona el pasaje elegido, escúchala o cántala.

📖 Nehemías 1:1–11
Escuchar a Dios: escuchar, ayunar y orar
Durante este Mes de Oración, los invitamos a leer con nosotros el libro de Nehemías. Nehemías llevaba una pesada carga en su corazón, y Dios lo guió a asumir una tarea abrumadora que transformaría la situación de su pueblo.
El camino de Nehemías comienza con escuchar atentamente. Al enterarse de la caída de los muros de Jerusalén, no lo ignora ni se apresura a actuar. Lo asimila y le toca el corazón. En lugar de reaccionar de inmediato, se toma tiempo para ayunar, orar y arrepentirse, mostrando una profunda sensibilidad a lo que Dios le dice. Su respuesta nos recuerda que la verdadera escucha espiritual nos tranquiliza, nos acerca a Dios y nos enseña a confiar en Él antes de avanzar.
“Al oír esto, me senté y lloré. Durante varios días estuve de luto, ayuné y oré al Dios del cielo.” (Nehemías: 1:4)
Generando preguntas de oración
- ¿Cómo puedo orar como Nehemías?
- Nehemías usó palabras como: Escucha, mira, recuerda, confiesa. ¿Qué aprendo de esta oración y cómo puedo ponerla en práctica?
- ¿En qué áreas me ha estado hablando Dios y debo orar por un largo período de tiempo como lo hizo Nehemías?
Puede que esto nos lleve a orar con diferentes lentes, con nuestros sentidos espirituales despiertos y alertas a lo que el año 2026 nos depara.





