
Probar y ver: Probar es participar
A diferencia de oír o ver, el gusto es profundamente personal. Puedes escuchar una historia, ver cómo se desarrolla una escena u observar la belleza desde la distancia, pero la degustación exige que te involucres. No evalúas un sabor solo analizándolo; lo experimentas. Lo absorbes. Se vuelve parte de ti.
Espiritualmente, estamos invitados a ese mismo tipo de intimidad.
El salmista escribe: “Gustad y ved qué bueno es el Señor” (Salmo 34:8). La Escritura no dice: “Contemplad la bondad de Dios desde lejos” ni “Escuchad a alguien hablar de Él”. Nos invita a gustar, a encontrarnos con Dios de una manera que trasciende la información y se transforma.
Probar es participar.

El aroma de la verdad — Discernimiento espiritual
El olfato es uno de los sentidos más fascinantes. Nos advierte del peligro incluso antes de verlo. Nos alerta cuando algo está en mal estado mucho antes de probarlo. Y, al mismo tiempo, nos atrae hacia la belleza: una comida favorita cocinándose, la lluvia fresca en el aire, la fragancia de una flor transportada por el viento.
Espiritualmente, el olfato desempeña un papel similar. Las Escrituras suelen usar la fragancia como metáfora del discernimiento, la pureza, la adoración y la presencia de Dios. Hay una razón por la que Pablo escribe que los creyentes son “el aroma de Cristo” y que nuestras vidas pueden desprender una fragancia que refleja a quién pertenecemos.
El olfato no es pasivo; es protector y nos invita. Nos dice cuándo alejarnos y cuándo acercarnos.

Indicaciones para la oración
1. Sal a orar. Presta atención a lo que oyes, hueles y saboreas. ¿Te resulta agradable o desagradable? ¿Qué podrían revelar estas impresiones sobre tu comunidad? ¿Qué necesita cambiar?
2. ¿Qué tipo de ‘aroma’ espiritual sientes en el lugar donde vives o en tu nación? ¿Es vivificante o tóxico? Ora por renovación y pureza.
3. Intenta saborear algo nuevo esta semana que te conecte con tu comunidad. Mientras lo saboreas, ora por quienes disfrutan de esta comida, para que prueben y vean que el Señor es bueno.‘
📖 Nehemías 8 y Nehemías 12-13
Deleitándose con la verdad, percibiendo lo falso
“¡El gozo del Señor es vuestra fuerza!” (Nehemías: 8:10)
En Nehemías 8, El pueblo no solo escucha la Palabra de Dios, sino que la recibe como un festín. Al leer la ley, Esdras "saborea" la verdad de una manera que los nutre, les da convicción y los llena de alegría. Es una imagen del gusto espiritual: dejar que la Palabra de Dios pase de ser información a ser alimento.
Más tarde, en Nehemías 12–13, Vemos la idea del olor espiritual. La dedicación del muro se eleva como un agradable aroma de adoración, mientras que el discernimiento de Nehemías en capítulo 13 muestra lo contrario: la capacidad de ‘sentir’ lo que está espiritualmente dañado y eliminar la corrupción antes de que se propague.
Juntos, estos momentos muestran que cuando nos deleitamos con la Palabra de Dios, nos volvemos más sensibles a la fragancia de lo que es puro y más rápidos para reconocer lo que no lo es.
Generando preguntas de oración
- ¿Cuándo te ha traído el discernimiento resolución y paz? ¡Alabado sea Dios por ese don!
- ¿Alguna vez has fallado? Pídele al Señor que agudice tu sentido espiritual.
- ¿Dónde necesitas orientación en 2026? Compártela con amigos de confianza y oren juntos.
Señor, ayúdame a llevar el aroma de Cristo a cada situación, llevando paz, gracia y Tu presencia dondequiera que vaya.
Oración final
Enséñanos a escuchar tu voz con claridad, a comprender plenamente tu verdad, a sentir profundamente tu corazón y a desear lo que te agrada plenamente. Como lo hiciste por medio de Nehemías, guíanos a reconstruir lo que está roto, restaurar lo que se ha perdido y a colaborar fielmente contigo en la obra que has preparado para nosotros.




